Sostenibilidad

Las industrias del chocolate y del cacao llevan trabajando muchos años con los cacaocultores para mejorar su nivel de vida mediante una economía cacaotera sostenible. La ECA participa asiduamente en debates sobre las buenas prácticas agrícolas y la calidad del cacao, así como en temas laborales en el cultivo del cacao.

BPA y calidad

Los resultados de los programas de investigación realizados por la ECA y sus socios se traducen en recomendaciones para los cacaocultores. También se distribuyen entre otros varios grupos interesados con el fin de promover unas prácticas agrícolas aún mejores.

Los cacaocultores que aplican estas recomendaciones tienen menos posibilidades de perder parte de sus cosechas a causa de enfermedades, y por tanto consiguen una mejora de los rendimientos y unos ingresos mayores.

Los proyectos en curso que abordan el cultivo del cacao desde un enfoque integral—tales como los de la WCF (World Cocoa Foundation)—tienden a mostrar que unos ingresos más elevados también fomentan otros cambios, por ejemplo en lo relacionado con la capacidad de los cacaocultores para responder a las necesidades educativas y sanitarias de sus hijos.

Fondo Conjunto de Investigación

Una cadena de suministro de cacao sostenible requiere unos niveles altos de calidad y productividad, para que el cacao sea seguro para el consumidor, cumpla con los requisitos de calidad de los fabricantes, y satisfaga la creciente demanda global.

La Asociación Europea del Cacao (ECA), CAOBISCO, y la Federation of Cocoa Commerce (FCC) se han comprometido a trabajar por conseguir un cacao más sostenible, que cumpla con los requisitos de consumidores, fabricantes y cacaocultores.

La productividad general del cacao no ha cambiado de forma significativa durante décadas; el rendimiento medio actual se sitúa en torno a 400kg/ha. Se han identificado varias prioridades clave para mejorar el rendimiento: la rehabilitación de los cacaotales existentes mediante el empleo de nuevo material de siembra; el uso de fertilizantes; y la gestión de plagas y enfermedades. Durante los últimos años, la ECA, CAOBISCO, y FCC han trabajado con éxito en la definición de unas Buenas Prácticas Agrícolas para la seguridad alimentaria en el cacao.

Ante el deterioro tanto de los rendimientos como de la calidad en varios países, el creciente interés del consumidor por la sostenibilidad del cacao, y la relación más estrecha con varios países productores, destaca como prioridad clave el estudio de las necesidades del sector en cuanto a la sostenibilidad en términos de calidad y productividad.

En 2013, las tres asociaciones aunaron sus esfuerzos y crearon el Fondo Conjunto de Investigación. La ECA administra actualmente el Fondo. Como media, el Fondo administra de forma simultánea tres proyectos, que suelen durar entre dos y cinco años.

Los proyectos actuales y pasados incluyen:

-          Guía de los Requisitos de Calidad del Cacao en Grano (disponible aquí en inglés, francés y español) - completado

-          Investigación sobre la presencia y la mitigación del cadmio en el cacao – en curso

-          Detección del Virus de la Hinchazón de los Retoños (CSSV) – en curso

Dado que un enfoque de la cadena de valor es fundamental para tratar las cuestiones de calidad y productividad, el Grupo de Trabajo conjunto intercambia información habitualmente y coopera con los gobiernos de los países productores de cacao, con los institutos de investigación, la Organización Internacional del Cacao (ICCO) y las Instituciones Europeas.

Prácticas Laborales

Las industrias del cacao y del chocolate se enorgullecen de su actitud constante de responsabilidad social. Trabajan junto a otros grupos interesados para fomentar el cultivo responsable de cacao y para eliminar las prácticas laborales abusivas en el cultivo y la elaboración del cacao.

No se trata de un tema fácil. El cacao se cultiva en climas tropicales, y más del 60% procede de África Occidental, donde ha sido sembrado por más de un millón de pequeños cacaocultores en zonas remotas. La cadena doméstica que se extiende desde el cacaocultor a la empresa exportadora es compleja, al involucrar a diversos intermediarios (por ejemplo, en Côte d'Ivoire: cooperativas, pisteurs, traitants, etc.). Además, es más probable que se produzcan prácticas laborales abusivas en las comunidades rurales afectadas por la pobreza.

Hoy en día, la Iniciativa Internacional del Cacao (ICI) se encarga de las prácticas laborales. La ICI es una Fundación que opera bajo la ley suiza y es fruto de la cooperación activa entre la industria mundial del chocolate, políticos interesados, el movimiento laboral, grupos de consumidores y activistas en materia de trabajo infantil y el trabajo forzoso. Su misión consiste en “supervisar y apoyar los esfuerzos por eliminar las peores formas de trabajo infantil y trabajo forzoso en el cultivo y elaboración de cacao en grano y sus productos derivados”.

La ICI se guía por los convenios internacionales, en especial por el Convenio 182 de la OIT sobre “Las Peores Formas de Trabajo Infantil” y el Convenio 29 de la OIT sobre “Trabajo Forzoso.” La naturaleza colaboradora de la fundación se ve reflejada en la composición de su Junta, que incluye el mismo número de representantes de la industria que de otros sectores. 

La ECA y sus miembros contribuyen de forma habitual a iniciativas destinadas a promover un cambio positivo en las comunidades cacaoteras.